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Estudio sobre crecimientos patológicos en el oído.

A. ¿Por qué se origina un colesteatoma?
B. ¿Como se trata un colesteatoma?
C.  Síntomas y riesgos
D.  Y más…

Un crecimiento anormal de piel en el oído medio detrás de la membrana del tímpano es un colesteatoma. Infecciones repetidas y/o una bolsa de retracción de la membrana timpánica pueden causar que la piel se engrose y forme un saco de expansión. Los colesteatomas generalmente se desarrollan como quistes o bolsas que descaman capas de piel vieja, que crece dentro del oído medio. A lo largo del tiempo, el colesteatoma puede aumentar su tamaño y destruir los huesecillos vecinos del oído medio. La pérdida auditiva, mareos, y parálisis de los músculos faciales son raros, pero pueden ser el resultado del continuo crecimiento del colesteatoma.

¿Por qué se origina un colesteatoma?

Un colesteatoma usualmente se origina debido a una pobre función de la trompa de Eustaquio así como por una infección de oído medio. La trompa de Eustaquio conduce aire desde la parte posterior de la nariz hacia el oído medio para igualar la presión del oído (“destapa los oídos”). Cuando la trompa de Eustaquio trabaja inadecuadamente, tal vez debido a una causa alérgica, un resfrío o sinusitis, el aire en el oído medio es absorbido por el cuerpo, creando un vacío parcial en el oído. Este vacío succiona formando una bolsa o saco a partir de la membrana timpánica, especialmente en áreas debilitadas por una infección previa. Esto puede desarrollar el saco y transformarse en un colesteatoma. Una forma rara congénita de colesteatoma (presente al nacimiento) puede ocurrir en el oído medio y en otros lugares, como en la proximidad de los huesos del cráneo. Sin embargo, el tipo de colesteatoma asociado a infecciones del oído es el más común.

¿Como se trata un colesteatoma?

Un examen por parte de un otorrinolaringólogo-cirujano de cabeza y cuello puede confirmar la presencia de un colesteatoma. El tratamiento inicial consiste en una limpieza cuidadosa del oído, antibióticos y gotas óticas. La terapia tiende a detener la supuración del oído controlando la infección. Las características del crecimiento del colesteatoma deben ser también evaluadas.

Un colesteatoma grande o complicado usualmente requiere tratamiento quirúrgico para proteger al paciente de complicaciones graves. Exámenes de audición y equilibrio, radiografías de la mastoides (el hueso del cráneo cercano al oído), y Tomografías de la mastoides pueden ser necesarias. Estos exámenes son realizados para determinar el nivel de audición en el oído y la extensión de la destrucción que el colesteatoma ha causado.

La cirugía es realizada con anestesia general en la mayoría de los casos. El objetivo primario de la cirugía es remover el colesteatoma para que drene el oído y la infección sea eliminada. La preservación o restauración de la audición es el segundo objetivo de la cirugía. En casos de severa destrucción del oído, la reconstrucción puede no ser posible. La reparación del nervio facial o procedimientos para controlar el mareo son raramente necesarios. La reconstrucción del oído medio no es siempre posible en un solo tiempo quirúrgico, por lo tanto una segunda cirugía puede ser necesaria dentro de los 6 a 12 meses. Esta segunda operación intentará restaurar la audición y, al mismo tiempo, permitirá al cirujano inspeccionar el espacio del oído medio y mastoides buscando partes residuales del colesteatoma.

La cirugía puede hacerse algunas veces en forma ambulatoria. Para ciertos pacientes una noche de internación es necesaria. En algunos raros casos de infección grave se necesitará una hospitalización prolongada para tratamiento antibiótico. El tiempo de licencia laboral común es de una a dos semanas.

Después de la cirugía, el seguimiento en consultorio es necesario para evaluar resultados y para evaluar una posible recidiva. En casos donde se haya creado una cavidad abierta de mastioidectomia, el seguimiento en consultorio cada pocos meses es necesario para limpiar la cavidad mastoidea y prevenir nuevas infecciones. Algunos pacientes necesitarán exámenes periódicos de su oído a lo largo de su vida. El colesteatoma es una condición seria del oído pero tratable que puede ser diagnosticada sólo con un examen médico. Dolor persistente en el oído, supuración, presión en el oído, pérdida de audición, mareos o debilidad de los músculos de la cara deben ser evaluados por un otorrinolaringólogo.

Síntomas y riesgos

Inicialmente el oído puede supurar con feo olor. A medida que la bolsa o saco del colesteatoma se agranda puede causar una sensación de presión o de oído lleno, acompañado de pérdida en la audición. Un dolor detrás o dentro del oído, especialmente de noche puede causar una molestia considerable.

El mareo o la debilidad en los músculos de una mitad de la cara (la mitad del lado del oído infectado) puede también ocurrir. Cualquiera de estos síntomas son buenas razones para buscar una evaluación médica.

El colesteatoma puede ser peligroso y nunca debe ser ignorado. La erosión del hueso puede hacer que la infección se extienda a áreas vecinas, incluyendo el oído interno y el cerebro. Si no es tratado, la sordera, abscesos de cerebro, meningitis y raramente la muerte pueden ocurrir.

Frequently Asked Questions

Un colesteatoma es un crecimiento anormal de piel en el oído medio detrás de la membrana timpánica. Se origina generalmente por una función deficiente de la trompa de Eustaquio combinada con infecciones repetidas del oído medio, lo que causa la formación de una bolsa o saco que acumula piel descamada y crece dentro del oído.

Los síntomas iniciales incluyen supuración con mal olor, sensación de presión o plenitud en el oído y pérdida de audición. También pueden presentarse dolor detrás o dentro del oído, mareos y debilidad en los músculos faciales del lado afectado. Estos signos deben ser motivo para buscar evaluación médica inmediata.

Si no se trata, el colesteatoma puede crecer y destruir los huesecillos del oído medio, causando pérdida auditiva. Además, la infección puede extenderse a estructuras cercanas como el oído interno y el cerebro, lo que puede derivar en complicaciones graves como abscesos cerebrales, meningitis e incluso la muerte.

La evaluación inicial la realiza un otorrinolaringólogo mediante un examen físico del oído. Para determinar la extensión del colesteatoma y su impacto, pueden requerirse pruebas de audición, imágenes como radiografías o tomografías de la mastoides y exámenes de equilibrio.

El tratamiento inicial incluye limpieza del oído, antibióticos y gotas óticas para controlar la infección. En casos grandes o complicados, se recomienda cirugía para remover el colesteatoma, eliminar la infección y, si es posible, restaurar la audición. La cirugía suele realizarse bajo anestesia general y puede requerir una segunda intervención para reconstrucción y revisión.

Tras la cirugía es fundamental realizar un seguimiento periódico con el otorrinolaringólogo para controlar la curación, prevenir infecciones y detectar posibles recidivas. En algunos casos se requiere la limpieza frecuente de la cavidad mastoidea. También pueden ser necesarias evaluaciones auditivas y de equilibrio continuas a largo plazo.

Existe una forma congénita rara de colesteatoma que puede estar presente al nacimiento, localizada en el oído medio o cerca de los huesos del cráneo. Sin embargo, la forma más común está asociada a infecciones del oído y problemas en la trompa de Eustaquio que se desarrollan posteriormente en la vida.

Dr Robert Pincus

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